Celulitis

Desde un punto de vista médico, el término celulitis, se refiere a una infección bacteriana de la capa más profunda de la piel.

Sin embargo, este término ha sido comúnmente empleado para referirse a la paniculopatía edematofibroesclerótica (PEFE), es decir, a los molestos depósitos de grasa atrapados inmediatamente bajo la piel y que producen esa apariencia de hoyuelos conocida como 'piel de naranja'.

Este problema es clasificado por unos como una verdadera enfermedad, y por otros como una simple molestia estética. No obstante, la celulitis implica un verdadero trastorno fisiológico, con repercusiones clínicas (síntomas) y estéticas. Ataca principalmente a las mujeres, independientemente de su peso o índice de masa corporal. Se manifiesta en diferentes áreas del cuerpo, tales como: pelvis, muslos y nalgas. Aunque también se le puede encontrar en abdomen y brazos.

Origen

Se han estudiado distintos factores como desencadenantes o contribuyentes de la celulitis, entre ellos la dieta, el sedentarismo y factores hormonales.

Estos factores van a alterar tres componentes fundamentales en el origen de la celulitis:

  1. La microcirculación.
  2. Las células adiposas.
  3. Las fibras de colágeno.

En la celulitis, los primero que se altera es el sistema venoso. Las paredes de las venas sufren pérdida de la tonicidad y elasticidad, por lo que disminuye su capacidad de llevar la sangre desde abajo hacia arriba, produciendo el estancamiento de la sangre en los capilares.

Los capilares se hacen excesivamente permeables y causan acumulación localizada de fluido. El drenaje linfático es insuficiente para movilizar el exceso de fluido y da lugar al edema.

Los capilares dañados no proveen de la suficiente irragación a los adipositos, por lo que estos últimos se hinchan y se altera su funcionamiento.

Los adipositos se agrupan y las fibras de colágeno los rodean y encierran, dificultando aún más su correcta irrigación. Las fibras de colágeno se endurecen y contraen, y tiran hacia abajo, dando como resultado una superficie irregular llamada 'piel de naranja'.

Tratamiento

Una vez entendido el origen de la celulitis, es fácil suponer que su tratamiento debe ir enfocado en el mejoramiento de la microcirculación, alteración de las células adiposas y control de la fibrosis. Entre estos tratamientos se encuentran: mesoterapia, endermología, hidrolipoclasia y masajes reductivos y de drenaje linfático.

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