Grasas trans ... ¿amigas o enemigas?
Licda. Ana Marcela Monge Fioravanti
Dentro del grupo de alimentos llamados grasas en general, podemos hablar de diferentes tipos de grasas como las grasas saturadas, las monoinsaturadas, las poliinsaturadas, el colesterol y las grasas trans. Estas últimas son obtenidas por medio de procesos industriales de hidrogenación, por medio de los cuales se obtienen grasas más sólidas, con mayor textura y estabilidad que en su estado natural, aunque se pueden encontrar en forma natural en algunos alimentos.
Durante el proceso de hidrogenación de los aceites vegetales, se agregan moléculas de hidrógeno que hacen más estables el sabor y la textura de dichas grasas, sin embargo se ha encontrado que su consumo diario puede influir en la fluidez de las membranas que forman los tejidos corporales y podrían resultar nocivas para la función celular.
Diferentes estudios clínicos han demostrado que entre mayor consumo de ácidos grasos trans, existe mayor riesgo de cardiopatías coronarias, cáncer y padecimientos crónicos, principalmente por la capacidad de éstas de aumentar los niveles de colesterol “malo” (LDL) y reducir el colesterol “bueno” (HDL).
Por estas razones, es necesario vigilar principalmente los productos industriales que están presentes en nuestra alimentación diaria.
Siga estas recomendaciones:
- Revise las etiquetas nutricionales. Busque en la información nutricional si el producto en cuestión posee grasas trans y súmele las grasas saturadas que reporta. Escoja el que aporte una menor sumatoria entre ambas. No olvide observar también la cantidad de colesterol para hacer una mejor elección.
- Si no hay reportes en la etiqueta nutricional del producto, revise también la lista de los ingredientes, si se mencionan ingredientes como aceites parcialmente hidrogenados o hidrogenados probablemente el producto posea ácidos grasos trans.
- Evite consumir alimentos como margarinas parcialmente hidrogenadas, grasas comerciales para freír, productos horneados ricos en grasas y bocadillos salados que los contengan, alimentos congelados listos para cocinar o freír.
- Prefiera aquellos alimentos más naturales, integrales o macrobióticos, ya que por las características de sus ingredientes poseen poca cantidad de grasas totales y no utilizan aceites parcialmente hidrogenados.
- Recuerde que el ejercicio y una alimentación balanceada serán el secreto del éxito.
Si desea conocer o aprender a alimentarse saludablemente y lograr mantenerse sano, comuníquese con Salud y Belleza, Terapia Corporal al teléfono (506) 2260-9775.